Nací en 1989 en una ciudad con mar.

En el año 2000 ocurrió el error del milenio y la separación de mis padres. Para cuando cumplí 17, cada uno de nosotros ocupaba un lugar distinto en el planeta. Desde entonces la distancia entre nuestras casas nunca ha sido menor de 1.000 km.

Crecí con la necesidad de generar mis propias imágenes, las que me recuerdan que sigo existiendo en un punto de la tierra fijo, inamovible, mío. Me interesa la fotografía que va más allá de la cámara: adoro el diario personal, experimentar y reutilizar el archivo propio y el ajeno para ayudarme a dibujar mi propia identidad y los vacíos que aún quedan en ella.